jueves, 7 de marzo de 2013

Foro Mundial de Transformación Universitaria, mi cierre reflexivo




Una vez realizado las actividades previstas en esta primera fase enmarcada en el análisis e interpretación de los videos del Foro Mundial de Transformación Universitaria,   surgen en mí las siguientes interrogantes:
ü  ¿Están nuestras universidades comprometidas con los retos que demandan nuestras sociedades y nuestros pueblos en el Siglo XXI?
ü   Es necesario  y urgente la transformación universitaria y en la mente de todos está la idea, pero: ¿porque hay resistencia a los cambios y nuevas posturas, si en la mano de todos los involucrados está la posibilidad de generar cambios  significativos, reales  hacia una verdadera transformación universitaria?
ü  ¿Porque las universidades se resisten a la vinculación y creación de sociedades más justas, enmarcada en la necesidad de los pueblos,  y observan desde lejos las demandas populares?
ü  ¿Porque la universidad le cuesta fortalecer la investigación conectada con la realidad social, con lo que vive el pueblo, lo que siente, y desarrollada en la trama social?
ü   ¿Por qué la universidades se mantienen  en espacios cerrados con miedo al encuentro social, en apatía social y universitaria¿
ü  ¿Porque los espacios  de vida abiertos, que dan vida y posibilidades a los estudiantes, profesores y a la comunidad circundante, son tan deficitarios en nuestras universidades?
ü   ¿Porque los procesos democráticos en las universidades, la libertad  como la expresión genuina y auténtica de la verdadera democracia se encuentran en algunas ocasiones separados y contrapuestos?

Muchas son las interrogantes que vienen a mi mente en este proceso de cierre reflexivo es de entender que todo el entramado complejo del sector universitario debe trabajar en unión, sin pensamientos de obstrucción a las reformas, que son urgentes y necesarias; considero que hora de los cambios profundos en el pensar de profesores y estudiantes, dudar de las propias certezas y acabar con las posiciones estáticas y arrogantes que no contribuyen en nada al desarrollo de nuestros pueblos, las reformas de transformación deben girar en el entender las posibilidades de todos y enmarcarse en un ambiente de tolerancia libertad y democracia y entender que todos somos la gran unidad que las sociedades y los pueblos del mundo demandan.

Danyra Pimentel.

¿CÓMO SE EXPRESA LA FRAGMENTACIÓN DE LAS FUNCIONES UNIVERSITARIAS EN SU INSTITUCIÓN?




Atendiendo a los requerimientos planteados en este Foro Taller y entendiendo que la fragmentación de las funciones universitarias, es la carencia de Integración socio-educativa a través de las tres vías: docencia,  investigación  y extensión;  me permito decir :   En la Universidad Deportiva del Sur, de reciente data, nacida en revolución, las oportunidades son muchas,  estamos en un proceso de construcción, la investigación se fortalece en las líneas de acción,  se encamina aunque en un proceso naciente consolidado en sus líneas de investigación,  la docencia bien encaminada con docentes en formación y fortalecida por los docentes del convenio Cuba – Venezuela, trabajamos metodológicamente en colectivo docente,  elaboramos los planes de estudios y las programaciones didácticas, se realizan  las revisiones de estas en proceso de avances   de los programas de formación;  la Proyección Social- Extensión , enfocadas  al servicio social ,  los proyectos comunitarios y  los encuentros con las comunidades.
El trabajo ha sido duro, aun  continuamos en construcción,  muchos proyectos aún no se concretan. La universidad  ha generado espacios de discusión en colectivo  en la solución de sus problemáticas,  vive en un proceso democrático, de libertad,   como expresión genuina y auténtica. Retomo la palabra de la Ministra Dra. Yadira Córdoba cuando dice “ La transformación universitaria tiene como uno de sus objetivos principales desarrollar y profundizar la democracia participativa dentro de los recintos académicos, para que de este modo todos los sectores que hacen vida allí participen activamente en la toma de decisiones importantes”,
En este proceso de transformación es importante  resaltar  que para transformar es necesario participar, se necesita la relación con la sociedad, por ello la importancia de la educación popular, la universidad no puede quedarse en las elites.
 El discurso de la Ministra nos dice: “Debemos integrar el diálogo de saberes entre la comunidad y la universidad” , esto se da en la Universidad Deportiva del Sur,   pero no ha sido fácil,  nos falta apoyo, debemos fortalecer  y lograr el apoyo de grupos multidisciplinarios, debemos dejar claro que el papel que la universidad debe protagonizar al intervenir realidades y convertirlas a favor de la gente, humanizar la universidad en las comunidades,  devolver la razón de coexistir en las sociedades y  los pueblos  que demandan nuevas responsabilidades. Orientar sus necesidades a las verdaderas realidades, no estar de espaldas a la gente que se cerca dentro de ella. Por ende, la universidad, sus ofertas académicas, sus actividades de investigación, su accionar extensionista y comunitario deben estar vinculados íntimamente a esta, porque en la construcción del nuevo país se requiere de una nueva universidad  y que esta  responda a las demandas de las  sociedades y los pueblos.

 Danyra Pimentel

DEJANDO SEMILLAS PARA LA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA




Una vez finalizado el estudio y  análisis  en este importante espacio de diálogo sobre las  ideas presentadas por los invitados que disertaron en el en el Primer Foro Mundial por la Transformación Universitaria;  es necesario  dar un fuerte aplauso a la iniciativa de crear  espacios de debate,  dialogo y discusión de aprendizaje en esta importante  área. Las experiencias de los investigadores consientan y nos dejan excelente material para reflexionar en lo que debe ser la  verdadera transformación universitaria,  un punto de impulso  para alimentar una  de las prioridades de la transformación universitaria se centra en evitar el desencuentro, entrar en debate,  para la transformación, canalizar la capacidad formadora, creadora y asumir la formación humana integral que demandan nuestras universidades. Impulsar el Poder Popular, garantizando el derecho de todos a una educación universitaria de calidad.
 Partir del acrecentamiento presente en América Latina para avanzar colectivamente,  descolonizarnos,  mejorar el conocimiento en nuestras rutas históricas, producir conocimientos desde nuestras realidades, fortalecer las redes colectivas  nacionales   que afiancen las realidades culturales de nuestros pueblos, vincular la universidad con las necesidades del pueblo e intercambiar distintas visiones en torno a lo que debe ser la universidad, su relación con la sociedad, con la capacidad productiva y contribuir a la solución de los problemas del pueblo, sólo así se logra entrelazar la necesaria relación pueblo-universidad, el nacimiento de sociedades más justas, enmarcada en la necesidad de los pueblos, orientadas en  las demandas populares.
Para culminar coincido con las ideas planteado por los panelistas fundamentales del Foro: La Universidad debe constituirse como un espacio accesible a todos en un ambiente de tolerancia, libertad y democracia. Contribuir a construir una sociedad de iguales, eliminando toda forma de discriminación.  Enmarcada en los que el pueblos y las sociedades demandan, y entender que “No hay transformación universitaria si no hay, al mismo tiempo, cambios profundos en la forma del pensar de las partes involucradas; esta  podrá darse cuando se consiga dudar de las propias certezas y acabar con las posiciones estáticas y arrogantes. Ella debe nacer sobre todo en el pensamiento de los estudiantes”.
Esta semilla debe germinar en nuestro pensamiento y ahondar en la participación de todos en un proceso de hermandad que dirija nuestra universidad hacia la verdadera transformación que demanda el siglo XXI.

Danyra Pimentel

HACIA UNA VERDADERA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA



Las ideas fundamentales expresadas en el Primer Foro Mundial por la Transformación Universitaria, en la cual destacados participantes; como la Ministra del Poder Popular para la Educación Universitaria de Venezuela, Dra. Yadira Córdova,  El Vicepresidente del Observatorio Internacional de Reformas Universitarias e Investigador de la Universidad Central de Venezuela Rigoberto Lanz,  Juan Carlos Tedesco, Ex-Ministro de Educación de Argentina; Álvaro García Linera, Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia; Emir Sader, Secretario Ejecutivo Adjunto del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y Moacir Gadotti, Presidente del Instituto “Paulo Freire” de Brasil,  brindaron aportes significativos para ahondar en lo que el pueblo y la sociedad demandan en materia de educación universitaria.
Todos concluyen en la importancia de adelantar una profunda transformación a la educación universitaria en los pueblos del mundo. Y en especial los de América Latina.
 Se reflejó en el foro que la transformación universitaria debe orientarse a la vinculación de la universidad con las necesidades del pueblo. Esto permitirá intercambiar distintas visiones en torno a lo que debe ser la universidad y su relación con la sociedad y con la capacidad productiva. La universidad debe contribuir a la solución de los problemas del pueblo pues sólo así se logra entrelazar la necesaria relación pueblo-universidad.
Debe estar vinculada a la creación de sociedades más justas, enmarcada en la necesidad de los pueblos, entender las demandas populares, estar al servicio de estos. Evitar en nuestras universidades el desencuentro en su propio sistema, entender que la sociedad es cambiante, producir el encuentro entre la sociedad y el conocimiento. Para transformar es necesario participar, se necesita la relación con la sociedad, por ello la importancia de la educación popular, la universidad no puede quedarse en las elites.

La educación universitaria debe entrar en el debate para su transformación a fin de canalizar su capacidad formadora y creadora de valores culturales de los pueblos para el cambio.

Las universidades deben asumir la formación humana integral en sus diferentes dimensiones: en la perspectiva de superar el activismo instrumental, el funcionalismo reduccionista, salvaguardar la complejidad y la creación de innovaciones sociales. Impulsar el Poder Popular, garantizando el derecho de todos a una educación universitaria de calidad.
 La educación universitaria debe ser un bien universal, sin discriminaciones de género, raza, cultura, socioeconómicas, de edad o de discapacidad física. La Universidad debe constituirse como un espacio accesible a todos y contribuir a construir una sociedad de iguales, eliminando toda forma de discriminación. Extender la cobertura de la matrícula a toda la población, con énfasis en las poblaciones excluidas, así como los accesos al conocimiento para universalizar la educación universitaria con pertinencia.
Fortalecer la investigación en el proceso educativo, que esta se conecte con la realidad social, lo que vive el pueblo, lo que siente, lo más  profundo, que se extienda y se desarrolle en la trama social,  que la universidad se pinte de  mil colores, de las necesidades de todos nuestros pueblos y que la investigaciones sean desde su misma realidad, Investigaciones comprometidas y articuladas con las transformaciones que vive nuestra sociedad, y dirigidas a resolver problemas concretos de colectivos y comunidades.
Acrecentar la capacidad de América Latina para avanzar colectivamente,  descolonizarse  mejorar el conocimiento en nuestras rutas históricas, producir conocimientos desde nuestras realidades, fortalecer las redes colectivas  nacionales   que afiancen la realidades culturales de nuestros pueblos. Cada cultura es producto de un mundo de saberes, vivo, actuales, que tiene la capacidad de recolectar estos saberes, descolonizar es conocer el lenguaje, producir conocimiento en función de necesidades sociales.
 El papel de la universidad es primordial, debe impulsar e incentivar la formación docente, promover la participación estudiantil en actividades de la comunidad e incentivar el comportamiento y los valores democráticos. Los académicos, deben renunciar a creer que tienen "las verdades permanentes", la primera necesidad es cuestionar sus propias verdades, y que el proceso de construcción de verdades sea permanente en la universidad transformadora.
Esta no puede ir por un lado y la sociedad por otro, se deben  incorporar los múltiples saberes  a la calle,  los cambios del estado pueden promover la transformación académica, pero la tarea en sus fortalezas y debilidades es de los profesores y de estudiantes. La confianza mayor hay que ponerla en los estudiantes, porque en ellos es que esta el fluido.
Mantener los procesos democráticos en las universidades, la libertad  como la expresión genuina y auténtica de la verdadera democracia, en donde los espacios existentes se consideran complementarios y no separados y contrapuestos. Se debe vencer la tensión entre la democracia representativa y la participativa, la universidad necesita de la participación permanente para evitar la apatía social. La transformación es urgente y necesaria, pero sabemos que es difícil y sólo se puede dar cuando consigamos dudar de nuestras propias certezas.  La transformación es un hecho natural en el mundo académico, las universidades no se transforman naturalmente ni espontáneamente. "Es la presión de la sociedad es la que la induce”.
Para culminar las ideas fundamentales del Foro se resumen en que “No hay transformación universitaria si no hay, al mismo tiempo, cambios profundos en la forma del pensar de las partes involucradas; sólo podrá darse cuando se consiga dudar de las propias certezas y acabar con las posiciones estáticas y arrogantes. Ella debe nacer sobre todo en el pensamiento de los estudiantes”.

Danyra Pimentel